Ir al contenido principal

László Krasznahorkai: la esperanza que sobrevive a la desesperanza

László Krasznahorkai: la esperanza que sobrevive a la desesperanza

Eugenio Yarce
Estudio, escribo, asesoro sobre educación e innovación.

La Academia Sueca otorgó el Premio Nobel de Literatura 2025, al escritor húngaro László Krasznahorkai, reconociendo una obra “visionaria y poderosa que, en medio del terror apocalíptico, reafirma el poder del arte”.

En tiempos en que la velocidad domina, su prosa lenta y obsesiva recuerda que comprender requiere detenerse. 

Krasznahorkai nació en 1954 en Gyula, un pequeño pueblo húngaro fronterizo con Rumania. Creció en un entorno melancólico y rural que luego se transformaría en escenario simbólico de sus novelas. Estudió literatura en Budapest, trabajó con comunidades gitanas y llegó a desertar del ejército tras ser castigado por insubordinación. Desde entonces, su vida y su obra han estado marcadas por una búsqueda de libertad frente a toda forma de obediencia.

Tango Satánico (1985), fue un fenómeno en Hungría. Ambientada en un pueblo agrícola en ruinas, la novela describe a un grupo de campesinos que, en medio del abandono, espera la llegada de un falso profeta. La historia avanza y retrocede en doce movimientos, como los pasos de un tango, hasta cerrar en un círculo perfecto: nadie escapa, todo se repite.

El crítico Mikkel Frantzen ha escrito que en ese círculo de desesperanza, Krasznahorkai “destruye la necesidad con la necesidad”: solo enfrentando la inevitabilidad del destino se puede vislumbrar la luz de libertad. Su pesimismo encierra una forma de esperanza; buscando sentido en medio del colapso.

Su segunda novela, La melancolía de la resistencia (1989), un circo con una ballena gigante llega a un pueblo húngaro y desata el caos. La historia, escrita en una sola frase de más de 300 páginas, muestra cómo el miedo y la obediencia pueden transformar a una comunidad en una multitud manipulable. Pero en medio de la confusión aparece Valuska, un personaje que encarna la inocencia y la búsqueda de armonía en un mundo en ruinas. Su mirada hacia el cielo, intentando comprender el orden de los planetas, es quizá la imagen del impulso que sostiene la obra de Krasznahorkai: la esperanza que sobrevive a la desesperanza.

En los últimos años, tras vivir en China y Japón, Krasznahorkai ha buscado una dimensión más espiritual. En Seiobo descendió a la Tierra (2008) y Destrucción y tristeza debajo del cielo (2004), su mirada se vuelve contemplativa.

Su obra más reciente, Herscht 07769 (2024), narra la vida de un limpiador de grafitis que escribe cartas a Angela Merkel para advertirle del fin del mundo. Con una sola oración de 400 páginas, el libro confirma su estilo; obsesivo, libre de puntuación y, sobre todo, fiel a una idea: que escribir es resistir.

Referencias:

Marshall, A. (2025, 9 de octubre). Nobel Prize in Literature Is Awarded to Laszlo Krasznahorkai. The New York Times. https://www.nytimes.com/2025/10/09/books/nobel-prize-literature-laslo-krasznahorkai.html

Rohter, L. (2014, 8 de agosto). He Rarely Stops Writing. The New York Times. https://www.nytimes.com/2014/08/08/books/laszlo-krasznahorkai.html

Frantzen, M. K. (2018). Destroying necessity with necessity: On László Krasznahorkai’s Sátántangó. LA Review of Books. https://lareviewofbooks.org/article/destroying-necessity-with-necessity-on-laszlo-krasznahorkais-satantango/




Comentarios

Entradas populares de este blog

Estrategas: competir en un mundo que ya no se improvisa

  Estrategas: competir en un mundo que ya no se improvisa Eugenio Yarce Escuché hace unos días un episodio de The Daily en el que explicaban por qué China ha resistido -e incluso fortalecido- su posición frente a los aranceles de Estados Unidos. No es que únicamente exporte mucho, ha construido una gran capacidad industrial. Mientras lo escuchaba, no podía dejar de pensar en el libro Misión Economía de Mariana Mazzucato. Durante años hemos explicado el ascenso de China como producto de la mano de obra barata, de la  apertura comercial y de las economías de escala. El podcast sugiere algo distinto. China no solo produce más barato. Produce distinto. Produce con procesos automatizados, con inteligencia artificial, con cadenas de suministro completas y con una estrategia no solo enfocada en los productos, sino a las tecnologías que los hacen posibles. Mazzucato plantea que los mercados no son entornos neutrales donde gana el mejor; los mercados se construyen. Se orientan. Se empu...

Intentar entender

  Intentar entender Una reflexión personal sobre Venezuela, el poder y la responsabilidad Eugenio Yarce No soy experto en política ni en geopolítica.No provengo del campo de las ciencias políticas. Soy una persona interesada y preocupada por la construcción de un mundo mejor. Una idea que escuché muchas veces en voz de quien fuera rector de la Ibero, “la Fufa” (QEPD), y que él solía atribuir a Pedro Arrupe, S.J.  Creo que leer, escuchar y tratar de comprenderlo que pasa, desde distintos puntos de vista, es una forma de responsabilidad. Hacerlo con cuidado y, cuando hace sentido, invitar a la reflexión. Me gusta leer. Leer distinto. Cruzar miradas que no siempre coinciden entre sí y que a veces tampoco coinciden conmigo. Lo que sigue es una reflexión personal, resultado de leer diversas fuentes en los últimos días sobre lo que está ocurriendo en Venezuela. Una de las ideas que más me ha marcado proviene de una académica venezolana. Su argumento es claro: el problema de Venezu...

Pensar la estrategia desde la complejidad

Pensar la estrategia desde la complejidad Eugenio Yarce Durante el receso de invierno decidí dedicarme a trabajar el tema de la complejidad. No fue una decisión improvisada. Surgió de la sensación de que empresas e instituciones hacen esfuerzos por mejorar, invierten tiempo, recursos y talento, y aun así no logran avanzar como esperan. Esa inquietud no es reciente. En 2014 tuve la oportunidad de certificarme en planeación estratégica. Fue una experiencia formativa. Aprendí método y lenguaje. Sin embargo, incluso entonces, algo me dejaba incómodo: la sensación de que, en muchos casos, la planeación se confundía con la estrategia y el proceso terminaba en una lista de buenos deseos. Años después, a finales de 2025, esa incomodidad volvió con más fuerza. Participé en algunos ejercicios de planeación estratégica y en proyectos con empresas e instituciones. Fueron experiencias distintas, con un denominador común: dificultades para lograr cambios. Todo eso me llevó a detenerme y reflexionar,...